¿Qué es Laboratorios bibliotecarios?

Proyecto en colaboración entre la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria (Ministerio de Cultura y Deporte) y Medialab Prado (Ayuntamiento de Madrid). Su objetivo es reforzar la idea de la biblioteca como un  espacio de encuentro de la ciudadanía para el desarrollo de proyectos en común.

Desde 2017 venimos trabajando en la unión de biblioteca y participación ciudadana a través de sesiones abiertas de trabajo. En 2019 celebramos un laboratorio para el desarrollo de proyectos en bibliotecas que tuvo una gran acogida y en 2020, como respuesta a la pandemia, celebramos una serie de cuatro debates virtuales bajo el título Laboratorios bibliotecarios en confinamiento. Además, creamos el proyecto Laboratorios Ciudadanos Distribuidos: innovación ciudadana en bibliotecas y otras instituciones culturales y llevamos a cabo el piloto entre septiembre y diciembre de 2020.

Podéis consultar toda la información aquí.

¿Qué es un laboratorio ciudadano?

Cuando hablamos de «laboratorios ciudadanos» en el ámbito cultural y comunitario, nos estamos refiriendo a una manera diferente de desarrollar proyectos, donde estos se plantean de forma colaborativa y en los que se pueden cruzar todo tipo de disciplinas: programación con agricultura, música con matemáticas, diseño con sostenibilidad, saberes ancestrales y digitalización, etcétera.

Las combinaciones son ilimitadas y la clave consiste en dejar que esas posibilidades, en principio «extrañas», nos lleguen manteniendo una mentalidad abierta y permitiéndonos jugar con lo inesperado.

Para poner en marcha esas experiencias, necesitamos una metodología acorde a los principios de los laboratorios y basada en crear un contexto para que los ciudadanos se encuentren para desarrollar proyectos de mejora de sus comunidades, permitiendo que una persona o grupo de personas planteen proyectos a los que se suman otros ciudadanos que quieren ayudar y colaborar en su desarrollo.

La metodología que ponemos en práctica es la propuesta y desarrollada por Medialab Prado desde hace más de 15 años.

El proceso parte con la publicación de una convocatoria para que se apunten aquellas personas que tienen una idea, que quieren desarrollar, relacionada con el laboratorio. Después se publica una segunda convocatoria a la que se puede sumar cualquier persona que quiera participar en el desarrollo de alguno de los proyectos.

El resultado es la formación de equipos de trabajo multidisciplinares que no funcionan con estructuras tradicionales de organización, sino que suelen abordar las iniciativas de forma colaborativa y creativa.

¿Por qué en bibliotecas?

Un laboratorio bibliotecario es un laboratorio ciudadano que se desarrolla en el espacio de una biblioteca, cuyo objetivo es reforzar la idea de la biblioteca como espacio de encuentro de la ciudadanía para el desarrollo de proyectos en común.

Las bibliotecas de todas las tipologías tienen unas características que las convierten en el lugar ideal para poner en marcha un laboratorio ciudadano:

Son espacios de acogida que abren sus puertas a personas de todas las edades y condiciones sociales.

Son espacios públicos, situados fuera de la lógica comercial, con colecciones diversas que promueven el intercambio de información y el debate; además, garantizan la veracidad de la información que ofrecen.

La formación de los profesionales de biblioteca hace que sean el lugar ideal para documentar los procesos de desarrollo de proyectos, así como para acompañar los mismos con selecciones bibliográficas extraídas de sus fondos.

Por lo general, poseen espacios que permiten montar un laboratorio ciudadano en sus instalaciones.

Laboratorios ciudadanos distribuidos: innovación ciudadana en bibliotecas y otras instituciones culturales

En julio de 2020, dentro del proyecto Laboratorios Bibliotecarios, se puso en marcha el programa piloto Laboratorios ciudadanos distribuidos. Innovación ciudadana en bibliotecas y otras instituciones culturales con el objetivo de llevar a cabo una acción con incidencia local e internacional de activación de la innovación ciudadana para hacer frente a los desafíos derivados de la crisis del coronavirus.

El proyecto invitaba a bibliotecas y otras instituciones culturales a habilitar lugares de colaboración y creación colectiva de proyectos a través del curso online Cómo montar un laboratorio ciudadano y construir redes de colaboración. Una vez terminado el curso, se invitaba a los participantes a organizar un laboratorio ciudadano en su localidad en el que los vecinos pudieran llevar a cabo sus propias iniciativas.

El éxito de la convocatoria fue enorme y más de 3.000 personas de 34 países se inscribieron al curso. Se crearon 76 laboratorios y 42 de ellos se pusieron en marcha de forma simultánea en diciembre, desarrollando entre todos un total de 217 proyectos.